Ley de protección de datos personales en Chile: lo que cambia para quien atiende clientes
La Ley 21.719 cambia las reglas de 1999. Si guardas el RUT, el domicilio o los documentos de tus clientes, te aplica, aunque trabajes solo.
Desde 1999 Chile tenía una ley de datos personales, la 19.628, que casi nadie conocía porque casi nunca se hacía cumplir: no había una autoridad dedicada a fiscalizarla. Eso se termina. La Ley 21.719, publicada el 13 de diciembre de 2024, reescribe esa ley, crea la Agencia de Protección de Datos Personales y fija multas reales.
No es una ley solo para bancos y retail. Aplica a todo tratamiento de datos personales que haga una persona natural o jurídica. Un abogado que guarda la cédula de un cliente, una contadora con las liquidaciones de sueldo de una pyme o un arquitecto con la escritura de un terreno están tratando datos personales.
Qué es «tratar datos» en tu oficina
Casi todo lo que haces con la información de un cliente: recibirla, guardarla, ordenarla, mandarla a otro, borrarla. El nombre, el RUT, el correo y el teléfono son datos personales. También lo son una liquidación de sueldo, un certificado médico o una sentencia de familia, y varios de ellos son datos sensibles, con reglas más estrictas.
Los cinco cambios que más te tocan
- Necesitas una razón válida para tener cada dato. La ley la llama base de licitud. No tiene que ver con una base de datos: es el «por qué puedo tener esto». Puede ser el consentimiento, un contrato con el cliente, una obligación legal, un interés legítimo o la defensa de un derecho ante tribunales. Y tienes que poder demostrarla. Lo explicamos en licitud del tratamiento.
- Tus clientes tienen derechos que puedes tener que responder: acceso, rectificación, supresión, oposición, portabilidad y bloqueo. Hay 30 días corridos para contestar. Ver cómo responder.
- Tienes que cuidar los datos con medidas de seguridad proporcionales a lo que guardas. La Agencia va a fijar estándares diferenciados según el tamaño de quien trata los datos: a una oficina pequeña no se le va a exigir lo mismo que a un banco.
- Si se filtran, puede que tengas que avisar: a la Agencia, y en ciertos casos a los propios clientes. Ver qué reportar.
- Hay multas: hasta 5.000 UTM las leves, 10.000 las graves y 20.000 las gravísimas. Ver la Agencia y las multas.
¿Y la Ley 19.628?
No se deroga: la 21.719 la modifica a fondo. Por eso vas a ver las dos citadas. Cuando alguien dice «la nueva ley de datos», habla de la 19.628 tal como queda después de la 21.719.
Lo que conviene hacer ya
Sea cual sea la fecha final, prepararse le toma a una oficina pequeña unas pocas tardes, no meses. No hace falta contratar una consultora para empezar: hace falta saber qué datos tienes, dónde están y por qué los tienes. Armamos una lista de ocho puntos para una oficina pequeña que puedes revisar en una tarde.
El punto que más sorprende suele ser el segundo, dónde están. En la mayoría de las oficinas los datos de un cliente viven a la vez en el correo, en WhatsApp, en una carpeta compartida y en el escritorio de alguien. Cada copia es un lugar más que cuidar y que explicar.
Este artículo es informativo y no reemplaza la asesoría legal.